01.
¿Dónde ocurre una fotografía?
Hubo un momento en que dejé de pensar que una fotografía terminaba en el instante del disparo.
Durante mucho tiempo entendí la imagen como el resultado de una decisión: un encuadre, una luz, un momento. Hoy creo que eso es apenas el comienzo.
Una fotografía permanece inmóvil. Lo que cambia es la mirada.
Cada observador llega con su propia memoria, sus experiencias y sus preguntas. Por eso una misma imagen puede producir lecturas diferentes sin dejar de ser la misma.
Al principio buscaba el significado de mis fotografías en aquello que mostraban. Hoy me interesa más pensar en las relaciones que son capaces de generar.
No creo que una fotografía contenga un sentido único esperando ser descubierto. Creo que ese sentido aparece cuando alguien encuentra en ella una correspondencia con su propia experiencia.
Quizás por eso algunas imágenes permanecen.
No porque expliquen algo.
Sino porque siguen produciendo nuevas correspondencias cada vez que volvemos a mirarlas.
Una fotografía quizá no sea un objeto terminado.
Tal vez sea una relación que vuelve a construirse cada vez que alguien la mira.